Azora ‘actuó como una sociedad instrumental’ de un fondo exterior

La Cámara de Cuentas cree que Azora, la adjudicataria de la operación de enajenación de 2.935 pisos protegidos, que llevó a cabo el Ivima en agosto de 2013, actuó, en realidad, «como una sociedad instrumental o intermediaria de un grupo financiero internacional que no cumplía las condiciones de solvencia técnica o profesional previstas en el pliego de condiciones para licitar y adquirir las promociones».

Los ‘trucos’ de Goldman Sachs para quedarse 3.000 pisos del Ivima sin ganar el concurso

Lo que se presuponía iba a ser una operación inmobiliaria encaminada a aligerar las cuentas de la Comunidad de Madrid ha devenido al final en ‘ñapa’ de Pepe Gotera y Otilio. Nos referimos a la venta de 32 promociones públicas en 2013 a Goldman Sachs por 201 millones de euros, un 20% más del precio de salida. A la espera de que concluya el alud de investigaciones que se están realizando en torno a esta operación, resulta imposible no catalogar el proceso de enajenación de, cuando menos, farragoso. Empezando por lo más esencial: ¿cómo es posible que se vendan 3.000 viviendas al citado fondo americano sin que haya sido el ganador del concurso público que tuvo lugar hace dos años?

El Ivima se saltó el pliego

La venta de 2.935 viviendas protegidas; 3.084 garajes, 1.865 trasteros y 45 locales comerciales del Ivima por 201.000.007 euros al fondo de inversión Azora se hizo saltándose lo estipulado en el pliego de condiciones. Así lo precisa la Cámara de Cuentas en el Proyecto de Informe de Fiscalización de Operaciones de Enajenaciones del Patrimonio Inmobiliario del Ivima y Controles Realizados por las Instituciones Competentes.Ejercicios 2012 y 2013, en el que, además, insiste en que la operación, realizada en agosto de 2013 por el Gobierno de Ignacio González y ejecutada por el consejero de Transportes y Vivienda, Pablo Cavero, debería haber sido ratificada por el Consejo de Administración.

El Ivima vendió a un fondo por 68.000 euros pisos sociales que valían 100.000

La Comisión de Corrupción de la Asamblea de Madrid trata desde ayer de averiguar porqué el Instituto de la Vivienda (Ivima) vendió en 2013 al fondo de inversión Goldman Sachs 2.935 pisos sociales por 68.000 euros cada uno, cuando estaban tasados en 100.000. Una de las declarantes, la exdirectora gerente Ana Gomendio, calificó varias veces de “magnífica” la operación financiera, que le ha valido una imputación por malversación y prevaricación. El 26 de octubre un juzgado falló que la venta fue conforme a la ley. Pero la Cámara de Cuentas se pregunta por qué el instituto ha malgastado 98 millones de su patrimonio.